jueves, 1 de diciembre de 2016

Letras de Jorge Padula Perkins. Un "paseo" musical por pueblos y ciudades.

por Luis Duarte Farina.

   La voluminosa creación autoral de Jorge Padula Perkins, variada en géneros y asociada a distintos compositores e intérpretes, ha abordado temas de diferente índole.

   Oportunamente han sido destacados los vínculos de sus letras por un lado con los ríos, por otro con los animales, también con los pueblos originarios y fácilmente pueden asociarse muchas de sus canciones con el amor y el desamor.
 
 De esta amplitud temática no han quedado al margen algunos pueblos y ciudades de la geografía argentina.

   Con música de Carla Pugliese, y versión original de Julio Rolon en guitarra y voz, puede citarse la “Chacarera de Rufino”, dedicada a la localidad del sur de la provincia de Santa Fe. Aunque desde una mirada histórica y reivindicatoria del pueblo originario sobre cuyos huesos se erige la ciudad, la bonaerense Quilmes ha sido motivo de inspiración del tema “Casi nada. Pequeña oda a los Kilmes”, con música de Rodrigo Stottuth, interpretada en la voz de Nery González Artunduaga.

   Alfredo Figueras ha sido el compositor de la chacarera “Aguas del Calabalumba” que remite al río de ese nombre que baja por el cerro Uritorco en la cordobesa ciudad de Capilla del Monte. Otra chacarera hecha por Padula Perkins y Figueras es “A orillitas del Matanza” que homenajea a la ciudad de Villa Madero, en el partido bonaerense de La Matanza.

   “En una calle cualquiera” es el nombre del tango que destaca la íntima relación entre la ciudad de Buenos Aires y ese género musical porteño. Con música de Carla Pugliese, ha sido estrenado por Patricia Serra (acompañada por Tito Di Tella) y también interpretado por Guillermo Deluca, Ataides Côrtes, el dúo “La Gonzalito”, Adriana Retamar, Gustavo Luna y la propia Carla Pugliese (instrumental en su disco “Milonga Sola”).

   También con referencia a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, puede citarse el tango compuesto musicalmente e interpretado por Julio Rolon, “De sur a norte por Jujuy”, que remite al momento histórico de la inauguración del  tramo inicial del subte H y caracteriza a sus primeras estaciones.

   Finalmente, con música de Alfredo Figueras, la zamba “Para el San Pedro de antaño”, es un canto lleno de nostalgia por los días del ayer en esa bonita ciudad bonaerense que bañan las aguas del Paraná.


Chacarera de Rufino” (Letra: Jorge Padula Perkins. Música: Carla Pugliese)

En el sur de Santa Fe,
entre yerba, mate y vino,
chacarera cantaré...
chacarera de Rufino.

La siete y la treinta y tres,
las rutas de mi destino.
Chacarera cantaré…
chacarera de Rufino.

Su origen recordaré
en Gerónimo y Francisco,
en mil ocho ochenta y nueve,
cuando nació el pueblo lindo.

La fuerza quiero sentir
de tu abrazo pueblerino
y cada tanto volver
como tu fiel peregrino.

Rufinense es la amistad
que se siente en remolino
y hace querer el lugar,
corazón santafecino.

Chacarera he de cantar
para todos los vecinos,
desde el campo a la ciudad
en este pueblo argentino.

Chacarera pa bailar
y cantarla con mil trinos.
Siempre vale celebrar
haber llegado a Rufino.

Con guitarra y bandoneón
hago un alto en el camino.
Chacarera he de cantar…
chacarera de Rufino.

Versión original por Julio Rolon: https://youtu.be/PUkP-X-ObiI



Casi nada. Pequeña oda a los Kilmes” (Letra: Jorge Padula Perkins. Música: Rodrigo U. Stottuth)

Recitado:
Bravíos los Kilmes, habitaban, en las tierras hoy tucumanas, amalgamados a la libertad…
Su  fuerza no pudo contra la potencia imperial que avasallaba a América y su gente…
Pueblo sojuzgado al fin y forzado al exilio y la condena en la Reducción de la Exaltación de la Santa Cruz de los Quilmes…
Hoy quedan ruinas en el norte y, sobre sus huesos, una creciente ciudad homónima en las márgenes del Plata…
Kilmes y Acalianos están presentes pero a través de la historia relatada y escrita por sus vencedores.
Casi nada…casi nada…
  
Eco desnudo
de los Valles Calchaquíes.
Cercenados su voz,
su idioma y su palabra.
Sabemos de ellos
por lo que otros nos cuentan.
Sabemos casi nada.
Sabemos casi nada.

Sabemos de ellos
que en la tierra eran libres…
valles sin fronteras…
horizonte y montaña.
Acalianos y Kilmes
bajo un cielo de estrellas,
eran cuerpos y almas,
eran cuerpos y almas.

Sagrado grito.
Resistencia entre cerros.
Conquista y pena
que abruma en el destierro,
a orillas del Plata,
donde morir de a poco
es salir del encierro,
es salir del encierro.

Cultura esclava,
de la real encomienda.
Muertos los ritos
por la cruz y por la espada.
Tenemos de ellos
lo que algunos escriben.
Solo pruebas fantasmas,
solo pruebas fantasmas.

Sudor de muerte.
Reducción de la Cruz Santa
de prisioneros,
puñal ensangrentado…
de cuerpo y alma,
más de sesenta años
después del mil seiscientos,
después del mil seiscientos

Sangre diaguita
de la pazioca etnia.
Lengua olvidada
de la verba kakana.
Oímos de ellos
lo que los otros dicen.
Y dicen casi nada,
y dicen casi nada.

Huesos silentes
en un sepulcro eterno
…futuros truncos
e historias que no fueron.
Y pese a ello
su imborrable presencia
¡memoria de los pueblos!
¡memoria de los pueblos!

Versión original por Nery González Artunduaga y Rodrigo Stottuth: https://youtu.be/GkrIPdQNWqo



Aguas del Calabalumba” (Letra: Jorge Padula Perkins. Música: Alfredo Figueras)

Bajando del cerro
del este al oeste,
sutil voz del agua
que deja en la piedra
su canción.

En las Huertas Malas,
Rocillos y Minas,
los ríos, Yama Pampa
y La Rinconada
se nutrió.

Bañando el faldeo,
rodeado de aromos,
salpica espinillos
y alienta la vida
del chañar.
-------------------
Estribillo:
Es el río Calabalumba
con la magia del lugar.
Agüita del Uritorco
que al alma muy bien
le sabe llegar.
-----------------
Los comechingones.
Cultura y leyenda:
El cerro era el hombre
y el río caricia
de mujer.

Capilla del Monte,
un río que sueña.
Bautismo de vida
que corre en las piedras
del lugar.

Paraje Mogotes,
abrazo y poesía.
Encuentro de ríos
que nacen y mueren
sin cesar.

Versión demo grabación casera por Alfredo Figueras: https://youtu.be/P9g_MvUrwM8



A orillitas del Matanza” (Letra: Jorge Padula Perkins. Música: Alfredo Figueras)

A orillitas del Matanza,
de la capital lindera.
Es nuestra Villa Madero
nuestra Madero ciudad.
Es nuestra Villa Madero
nuestra Madero ciudad.

Dominio de querandíes,
su sangre puebla su tierra.
“Tapiales de Altolaguierre”,
un paraje singular.
“Tapiales de Altolaguierre”,
un paraje singular.

Perlita de La Matanza,
tierra plena de ilusiones.
Vivo en ella mis pasiones
y alimento mi soñar.
Vivo en ella mis pasiones
y alimento mi soñar.

Luego Bernabé Madero;
la inmigración y la industria.
“Las fábricas” una villa
y otra “Circunvalación”.
“Las fábricas” una villa
y otra “Circunvalación”.

Estación “Villa Madero”
y “Marinos del Fournier”.
Dos estaciones, un pueblo,
viven presente y ayer.
Dos estaciones, un pueblo,
viven presente y ayer.

Barrio de lucha y pujanza
que las aguas del Matanza
cruza por puente La Noria
la gente que viene y va…
cruza por puente La Noria
la gente que viene y va.

Estribillo:
Ciudad de Villa Madero
por tus calles caminaré
Orgulloso de llevarte
en el alma yo andaré.

Versión instrumental demo grabación casera por Alfredo Figueras: https://youtu.be/vmBhLE5aDcI




Para el San Pedro de antaño” (Letra: Jorge Padula Perkins. Música: Alfredo Figueras)

Pueblo de mis ancestros;
cuando era muchacho, las calles de mi andar.
Recuerdo aquel San Pedro, tan singular,
que late hoy en mi pecho, alma y lugar.

La Sarmiento de tierra;
boliche de Detto en la esquina San Martín.
Al otro lado barrancas, a corto andar,
y la cruz en el comienzo del boulevard .

San Pedro está dentro de mi
desde un ayer feliz.
Y en esta zamba cantará, linda ciudad.
Canto y guitarra para la perla del Paraná.


La canchita del tanque
donde el fútbol era pasión en el lugar.
Mitre y la Pellegrini, para pasear
y si hacia falta foto, Juan Bennazar.

El diario La Palabra;
las manos de Arcuri con tinta al trabajar,
en Oliveira César, la libertad.
Biblioteca Obligado, leer y estudiar.

San Pedro está dentro de mi
desde un ayer feliz.
Y en esta zamba cantará, linda ciudad.
Canto y guitarra para la perla del Paraná.

Versión demo grabación casera por Alfredo Figueras: https://youtu.be/JakYzbBymKs



En una calle cualquiera” (Letra: Jorge Padula Perkins. Música: Carla Pugliese)

En una calle cualquiera
de Buenos Aires
se me atraviesa un tango
sin un porqué.
Veredas o ventanas…
cualquier esquina,
se  hace melodía
en fa o en re.

Viajando en colectivo
por Buenos Aires,
evoco sonidos
de un bandoneón
y siento que es el tango
que está en el aire
y viene a saludarme
sin ton ni son.

En una calle cualquiera
de Buenos Aires
los compases del tango
vívidos son
por esa unión tan fuerte
e inseparable
que tiene el dos por cuatro
y el corazón.

El tango es cada cosa
de Buenos Aires
y todo su talante
se muestra en él.
Por eso está en las plazas,
en las palomas
y en la cadencia
de una mujer.

El tango es el Polaco,
Troilo, Piazzolla,
pero es y vive
en el propio ser.
Por eso está en las plazas,
en las palomas
y en la cadencia
de una mujer.

Versión de Guillermo Deluca: https://youtu.be/4Qciykm_YUo



"De sur a norte por Jujuy" (Letra: Jorge E. Padula Perkins. Música: Julio Rolon)

Como un tajo
que le atraviesa el rostro a Buenos Aires
que corta por Jujuy de sur a norte
y vuelve por Jujuy de norte a sur

Así nace,
parido en son de tango acompasado
que va desde Pichuco hasta De Caro,
pasando por Fresedo, Azucena y Canaro.

Y alardea
en modernas pretenciosas estaciones
luminosas y con ambición de shoppings
ostentosas de escaleras y ascensores.

Se inaugura
con milonga, cotillón y firulete
el 18 de octubre de dos mil siete
y es noticia para toda la ciudad.

Caseros
recordando el tango bien arrabalero
con el que Julio De Caro daba ritmo
a los bailongos populosos de otro tiempo.

Inclán
Estación en que Azabache la cantora,
la Maizani de Palermo, soñadora
se da corte frente a frente con el tren.

Humberto Primo
donde está la última copa de Pirincho
y paseando por entre las madreselvas
de Canaro se combina en línea E.

Venezuela,
con nostalgias de escuchar su risa loca
donde Osvaldo Fresedo es quien convoca
desde el sueño que nació en La Paternal.

Once...
las manos del gordo Troilo sobre el fuelle
y es el bandoneón el dueño de la historia
con las voces de Rivero y Goyeneche. 

Como herida
que se ha quedado corta con el corte
que va desde Caseros hasta Once
y de Once hasta Caseros, nada más.

Así empieza
así es como se inicia el subte hache,
gigantesco zanjón siglo veintiuno
que sueña con crecer por norte y sur.

Y se luce
con solo cinco paradas que relucen
en apenas poco más de veinte cuadras
orgulloso de su forma y su función.

Se inaugura
con milonga, cotillón y firulete
el 18 de octubre de dos mil siete
y es noticia para toda la ciudad.


Versión de Julio Rolon: https://youtu.be/52RPasGQJ7w

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Ver publicación original en "Noticias Entre Ríos" 
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miércoles, 23 de noviembre de 2016

En revista MEPE: “Sedúceme”. El reencuentro del poeta y la intérprete.


    
   Una vez más nuestra labor autoral ha sido acogida en las páginas de la revista MEPE (Mexicanos en Peligro de Extinción) que desarrollan Martha Jiménez y Emilio Meza, desde México y en línea para todo el planeta.

    




Las páginas 44 y 45 de su edición (Tercer aniversario) de noviembre de 2016 se hacen eco del estreno internacional online (por redes sociales, blogs y portales) de la pieza musical “Sedúceme”, con letra de Jorge Padula Perkins y música de Rodrigo Stottuth, en versión original cantada por Araceli Collazo, sobre pista en piano grabada especialmente para ella por el maestro Stottuth. 



Así, en la sección “MEPE recomienda” se ofrece una presentación con fotografías de los tres creadores involucrados y también el texto completo de la letra Asimismo se establecen enlaces, entre los que se destaca el que lleva al video en Youtube, donde se puede ver y escuchar a Araceli Collazo haciendo gala de sus dotes de excelente y comprometida intérprete que pone corazón y voz en cada canción; en este caso “Sedúceme”.


martes, 22 de noviembre de 2016

De humanidades digitales y canciones.


   En la edición de octubre de 2016 de la revista “Ensayos Académicos” (páginas 105-111) se ha publicado el artículo “Humanidades digitales al alcance de todos”, que incluye experiencias y reflexiones de quien lo firma, Jorge Padula Perkins, como autor de letras de canciones y en relación con el tema.

En ese contexto, con base en la praxis, pero también con el sostén de referencias teóricas, se presenta a las humanidades digitales como  “la libre asociación entre todo tipo de contenidos humanísticos y los recursos de variada índole que ofrece, y promete en el futuro inmediato,  el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones”.

     “Son parte viva y práctica –dice el autor- del proceso de desarrollo de la sociedad, que nos involucra pasiva o activamente, en mayor o menor medida, de uno u otro modo, con o sin consciencia de ello”.

     La revista “Ensayos Académicos” es editada, desde hace 16 años, por el Instituto Superior Pedro Goyena de la ciudad de Bahía Blanca, en la provincia argentina de Buenos Aires. 


Transcripción del texto completo en este espacio:

“Humanidades digitales” al alcance de todos.

Jorge E. Padula Perkins

En todos los tiempos, las actividades humanas se han apropiado de las tecnologías disponibles, de las herramientas de cualquier tipo susceptibles de ofrecer aplicaciones que facilitaran, mejoraran o contribuyeran al conocimiento, la indagación y la difusión de la materia en cuestión, cualquiera que ella fuere.

La información y las comunicaciones han recibido con beneplácito y asimilado con fruición los desarrollos informáticos y el surgimiento de Internet, desde sus primeros pasos hasta la actualidad en renovación constante.

Así “lo digital” (como  referencia abreviada a la representación de información de modo binario, como base del funcionamiento de las computadoras y también a los sistemas de transmisión de datos mediante circuitos y señales) se ha puesto en primer plano en los más diversos órdenes de la actividad humana, teórica y práctica, casi sin exclusiones.

En el mundo digital se desenvuelve el comercio, la operatoria bancaria, el periodismo, las artes, la historia, la filosofía, el turismo, la medicina, el derecho, la política. La cultura en todas sus facetas.

En ese marco de referencia y en un sentido amplio encuentran su espacio en la escena académica e intelectual, las “Humanidades digitales”, una denominación que, tomando como base la tradicional acepción de humanidades como el “conjunto de disciplinas literarias, artísticas, filosóficas e históricas”, la asocia a las posibilidades de interacción, comunicación, divulgación, investigación y estudio que ofrecen las nuevas tecnologías.

A partir de ese sencillo vínculo entre las humanidades y lo digital, expertos provenientes de diversas disciplinas pujan por proponer expresiones que lo definan.  En tal sentido, la revista española ArtyHum ha editado, a fines del 2015, un monográfico de 113 páginas titulado “La realidad de las Humanidades Digitales en España y América Latina” en el que reconocidos estudiosos ofrecen valiosas descripciones y definiciones sobre el tema.

A mi entender, la era digital es a nuestros días lo que la invención de la imprenta a la sociedad del Siglo XIX, que bien pudo acuñar la expresión “Humanidades Impresas”. Ello desde una perspectiva de incidencia psicosocial y más allá de los cambios de paradigmas simbólicos y de las lecturas no lineales que, entre otros elementos, caracterizan a nuestra contemporaneidad en materia de comunicaciones.

En este contexto, y como asevera Fainholc (2004), no hay que perder de vista que “la construcción del conocimiento –y la creatividad, me permito agregar- es tarea de las personas y no de los aparatos” ya que se ponen en juego “los conocimientos que posee el sujeto, sus experiencias previas, su selectividad referida al contenido lógico-simbólico y a lo tecnológico de los programas informáticos de que se trate y que posibilitan el establecimiento de links, animaciones, interacción conectiva a otras direcciones de Internet, etc., a lo cual habrá que sumar lo socioemocional-idiosincrático de cada quien, la pertenencia a un grupo cultural, etc.” (ídem.).

Como alguna vez ha escrito Piscitelli (2013) “Quizás lo que mejor defina a las humanidades digitales no sean tanto las tecnologías a las que recurre (innumerables y volátiles), ni los métodos (que provienen de los campos consagrados más diversos), sino cierto `encuentro´ alegre y juguetón con la representación digital en si misma”

Interpretada la cuestión como una simple asociación entre contenidos y recursos tecnológicos (tal y como históricamente ha sucedido), me permito proponer a las “Humanidades Digitales” como la libre asociación entre todo tipo de contenidos humanísticos y los recursos de variada índole que ofrece, y promete en el futuro inmediato,  el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.

No obstante la simplicidad que entonces implica hablar de “Humanidades Digitales”, los ámbitos académicos proponen análisis, congresos y seminarios, cátedras específicas y hasta titulaciones de posgrado para la materia.

Lejos de ese abordaje, esta nota intenta patentizar la cercanía de cualquiera de nosotros, poeta, cantante, compositor, escritor, autor, artista plástico, historiador, filósofo, sociólogo, psicólogo o jurista (sin pretender agotar la nómina) tiene o puede tener con las “Humanidades Digitales” en tanto utilice la herramienta informática y vehiculice sus creaciones a través de Internet.

Y en tanto su presencia en la Web se incrementa y solidifica, también el usuario o consumidor, receptor no especializado (quizá pasivo, tal vez interactivo) se vincula de manera indubitable, consciente o inconsciente, con las “Humanidades Digitales”.

Resulta paradójico el modo tradicional a través del cual “actores u observadores de las digital humanities (Humanidades Digitales)” reunidos en París con motivo de un taller denominado THATCamp, en los días 18 y 19 de mayo de 2010, buscan su espacio y sentido emitiendo un denominado “Manifeste des Digital humanities” (Manifiesto por unas Humanidades Digitales). Esto es, una exposición escrita sobre las motivaciones (Contexto, Definición, Situación, Orientaciones), que culmina un llamado de profundo contenido expresivo y simbólico: Rejoignez-nous ! (¡Únete a nosotros!). Esto es, al más puro y clásico estilo de los manifiestos políticos, artísticos y sociológicos de los Siglos XIX y XX.

La bibliografía y otras fuentes que nos provee precisamente la tecnología a través de la búsqueda en Internet muestra, por un lado la unicidad de criterio en cuanto a lo antes referido respecto de las “Humanidades Digitales” y por otra parte, la especificidad que las mismas adoptan en relación con las distintas áreas del saber, el estudio, la investigación, el conocimiento y la creación.

De hecho son realidades y usos muy diferentes los que se enmarcan en la asociación entre las nuevas tecnologías o “lo digital” y las múltiples ramas de las humanidades.

Algunas manifestaciones de las “Humanidades Digitales” en la web.

Publicaciones de envergadura como “Letralia. Tierra de letras”, revista literaria de los escritores hispanoamericanos en Internet, en línea desde el año 1996 (desarrollada desde Cagua, Aragua, Venezuela, que con un paréntesis técnico entre el 2000 y el 2003 continúa editándose hasta nuestros días); “Ensayos Académicos” publicación anual del Instituto Superior Pedro Goyena de Bahía Blanca, Argentina, nacida y editada durante más de diez años en papel y finalmente consolidada en línea a partir del 2014 o “ArtyHum”, revista digital de artes y humanidades producida mensualmente en Vigo, Pontevedra, España, desde el 2014, pueden citarse (cada una en su categoría y condición) como ejemplos de la calidad profesional de las publicaciones que pueden encontrarse en Internet. Son aportes y modelos del ejercicio diferenciado y específico de las “Humanidades Digitales”.

En otras áreas, archivistas, historiadores y bibliotecarios, por ejemplo, destacan las posibilidades de digitalización de incunables y documentos originales para hacerlos visibles y circulantes, en principio dentro de los ámbitos académicos y finalmente accesibles a la sociedad toda. Por citar solo un ejemplo, el manuscrito conocido como "Vergilius Vaticanus" (año 400), con fragmentos de la obra del poeta romano Virgilio (nacido en el año 70 a.C.) ha sido digitalizado y está disponible en línea de manera libre y gratuita.

Los artistas plásticos ya disponen de plataformas a través de las cuales exhibir reproducciones fotográficas y vender los originales de sus pinturas y esculturas.

Museos, edificios y sitios históricos pueden ser “recorridos” en paseos virtuales tridimensionales de impactante calidad visual desde las computadoras personales de cualquier individuo conectado a Internet.

La popular red social de videos Youtube ofrece innumerables posibilidades de acceso a realizaciones audiovisuales de variado contenido y calidad (cine, video, música, tutoriales, documentales, etc.), de carácter profesional o amateur.

El desarrollo de blogs personales también constituye un abanico de información, creatividad, imaginación, arte, política, filosofía, historia, literatura, etc. que con variado grado de profesionalismo, arte o maestría, son socializados a través de Internet.

Inclusive la red Facebook, ampliamente conocida y difundida, hace de cada usuario un productor cultural que comunica ideas y pensamientos, posiciones políticas o filosóficas, criterios estéticos, lenguas, usos y costumbres, etc. propios o ajenos.

Second Life (segunda vida) es un interesante ejemplo de combinación de juego con contenidos culturales. Se trata de un mundo virtual tridimensional. Para los entendidos en la materia, más específicamente un “metaverso” (un universo abstracto, digital y paralelo) en donde, previa inscripción y mediante la utilización de un “avatar” (protagonista virtual personalizado) se pueden ejecutar acciones semejantes a las de la vida real.

Pero, más allá de sus capacidades lúdicas, este producto de Linden Lab en línea desde el año 2003, admite y ha recibido propuestas culturales de diversa índole, que van desde recitales de música hasta un museo virtual como es la Casa de Canarias en Second Life (que no solo participa del “metaverso” sino también reproduce alguna acciones a través de videos disponibles en su blog). La Casa de Canarias en Second Life es un espacio abierto a todas aquellas personas interesadas en el archipiélago y su cultura. Un punto de referencia canario en esta sociedad virtual, en donde tienen cabida tertulias, presentaciones de libros, exposiciones, revistas de actualidad y otras manifestaciones culturales referidas a las Islas Canarias.

Más allá de sus fallas de seguridad (ha sufrido, por ejemplo, modificaciones de carácter difamatorio o agresivo en biografías de personajes políticos) y sus características intrínsecas de apertura y producción colectiva sin restricciones (cualquier usuario puede incluir información no sujeta a revisión, salvo la de otros usufructuarios que pudieran detectar errores con posterioridad) que reducen notablemente la credibilidad de sus contenidos, la enciclopedia virtual “Wikipedia” es un modelo de tarea colaborativa en línea. Esto es así en tanto se trata, como se dijo, de un compendio de información provista e ingresada al sistema por contribuyentes individuales de todo el mundo. 

Mostrada como una enciclopedia de contenido libre, tiene una presencia destacada en Internet y ubicación privilegiada en los resultados de las búsquedas. Se desarrolla en varios idiomas y alberga infinidad de entradas y enlaces internos y externos sobre las temáticas más variadas, al igual que biografías de personas con actuación (destacada o ignota) en las artes, las letras, la política, el cine, la medicina, la filosofía, la sociología, el teatro, etc.

Condiciones de accesibilidad a las “Humanidades Digitales”.

Siguiendo el planteo de Tedesco (2005) sobre condiciones básicas de educabilidad en un marco de equidad social (que supone como mínimo un desarrollo cognitivo asentado en  una sana estimulación afectiva, buena alimentación y condiciones sanitarias adecuadas y una socialización primaria que incluye rudimentos de un marco básico que permita a los niños insertarse en la escuela primaria), no se puede eludir el hecho de que, para que exista un vínculo amigable y significativo entre las personas (en forma individual o colectiva) y las “Humanidades Digitales”, deben darse tales condiciones de accesibilidad y otras más específicas.

Al respecto señalaré algunas y dejaré otras a la libre imaginación del lector o a la especificidad del uso o interés que en materias o casos específicos pudieran patentizarse: Comprensión de textos, dominio del vocabulario, internalización del “aprender a aprender”, hábitos de estudio e investigación, habilidades para el ordenamiento y la estructuración lógica de conceptos, cultura general, sensibilidad estética, habilidades para el uso de herramientas informáticas, capacidad para la asimilación y comprensión de propuestas diferentes (Padula Perkins, 2008).

Parafraseando a Tedesco (ídem) y a un interrogante propio, dejaré pendiente la respuesta a esta pregunta: ¿Cuánta equidad social es necesaria para el aprovechamiento exitoso de las “Humanidades Digitales”?

Como puede notarse (dadas ciertas condiciones básicas), de las “Humanidades Digitales” son protagonistas, usuarios, desarrolladores y beneficiarios, tanto quienes actúan en ámbitos académicos, como quienes están ajenos a ellos. La comunicación se ha tornado multidireccional y todas las personas tienen la posibilidad de ser no solo receptores sino también emisores.

En ese contexto, se presenta el desafío de tener que distinguir y seleccionar entre la riqueza y la pobreza de contenidos. El reto personal de valoración de las fuentes y cotejo de información en el caso de estudiosos o investigadores.  La posibilidad de enfrentarse a expresiones artísticas desconocidas y tener que valorarlas por si mismas, sin los contextos físicos o informativos que tradicionalmente las rodeaban y/o precedían. De ser, como el “oyente emotivo” de la clasificación en la que Theodor Adorno ubicaba a los oyentes de la música: Desinformado y por lo tanto abierto a valorar a través de su propia emoción (Monjeau, 2008).

Aquí aparece la importancia del bagaje de conocimientos con el cual los grupos sociales y los
individuos se enfrentan a lo que las “Humanidades Digitales” les ofrecen. De esa capacidad se desprende el grado de reconocimiento, beneficio y asimilación cultural que pueda ponerse en acción en la búsqueda y aprovecharse ante los hallazgos.

Si bien Internet revierte en gran medida “el monopolio de hechos de los medios de producción y difusión a gran escala de la información” que preocupara a Bourdieu (2007), acentúa la importancia de las condiciones de producción que generen el acceso al conocimiento, si se pretende que “cada vez más gente reúna las condiciones necesarias para apropiarse de lo universal” (ídem), dado que “democratizar y afianzar la sociedad del conocimiento no implica solo el acceso a las tecnologías”, como advierte Fainholc (2004), sino también “comprenderlas, apropiarlas crítica y reflexivamente y otorgarles un sentido personal y sociocomunitario” (ídem.).

Debe entenderse también que el vínculo entre las “Humanidades Digitales” y las personas y grupos requiere de un deseo, gusto o necesidad (explícito o implícito) de parte de éstos. Ya que es a partir de una realidad conocida y reconocida, desde donde se estimula la identificación de los actores como sujetos participantes de la cultura y pueden ponerse en acto “mecanismos de empatía y motivación tendentes a incentivar su participación en vivencias culturales novedosas que los enfrenten con situaciones hasta entonces ocultas en la negación o en la ignorancia” (Padula Perkins, 2015).

“Humanidades Digitales” en una experiencia personal.

Como autor de letras de canciones, he podido hacer un abordaje empírico sobre algunos aspectos de las “Humanidades Digitales” que, en base de un artículo publicado al respecto, voy brevemente a comentar (Padula Perkins, 2016).

El desarrollo tecnológico del que se ha dado cuenta precedentemente fue ofreciendo, en distintas y distantes etapas, herramientas para la mediatización del vínculo creativo entre el autor y el compositor. En la actualidad las nuevas tecnologías permiten superar tiempos y distancias con facilidad. Autores y compositores que no se conocen personalmente, que viven a miles de kilómetros de distancia o que aun estando relativamente cercanos no pueden hacer coincidir sus tiempos disponibles para concretar encuentros personales, hallan en estas tecnologías (archivos de audio, programas para escritura de partituras, correo electrónico, Skype, Facebook, Youtube, etc.) a mediadores amigables y sumamente prácticos a la hora de adentrarse en el proceso de producción artística.

En relación con los intérpretes, también las tecnologías cumplen un rol importante ya que en muchos casos los compositores graban pistas que, siempre a la distancia, envían a los cantantes para  que graben sobre ellas su voz (e inclusive algún otro instrumento). Obviamente, también puede vehiculizarse con facilidad la partitura escrita o cualquier otro tipo de notación musical.

Las posibilidades de comunicación entre autor y/o compositor e intérpretes tendrán formas semejantes a las ya mencionadas, amén de la libertad de la que estos últimos deben gozar para formular su arte desde una perspectiva personal y también creativa.

En cuanto a la protección del derecho de autor, más allá de la vigencia y funciones legales y operativas de las sociedades de autores y compositores que en cada país nos representan, Internet ofrece modernas formas de protección de los derechos morales. A modo de ejemplo valga mencionar sitios como Safe Creative, Creative Commons o Músicas Registradas. Con distintas características y formas de funcionamiento, este tipo de espacios resulta apto para la protección de los derechos básicos, aunque no así para los económicos, que son materia exclusiva de las sociedades de autores y compositores que no solamente resguardan derechos sino también actúan como entidades recaudadoras.

Finalmente y dentro del contexto de las piezas musicales, cabe la mención de las amplias posibilidades de difusión de obras que Internet ofrece. Espacios tales como Youtube (video), Reverbnation (audio) son paradigmáticos entre muchos otros aptos para la difusión de material audiovisual y de sonido. Secundariamente, las piezas alojadas en esos sitios pueden luego ser compartidas y reproducidas (mediante enlace o inserción) en blogs, medios periodísticos y redes sociales como Facebook (que también puede alojar videos de manera directa), Twitter o Google +, entre otras.

Otra alternativa para la difusión de composiciones musicales es la de la generación de códigos QR, del inglés Quick Response (código de respuesta rápida), que es un módulo para almacenar información en una matriz de puntos o en un código de barras bidimensional. Ello permite la lectura (y consecuente acceso directo) a través de teléfonos celulares.

Como puede advertirse a través de esta experiencia personal, en el campo de las “Humanidades Digitales”, la creación de autores y compositores de música y su socialización a través de los intérpretes (como así también de la difusión de letras y partituras) forma parte de una realidad cotidiana y fácilmente apreciable en las redes sociales.

No está demás decir que las canciones, la música popular, es emergente y transporte de culturas en sus más diversas manifestaciones, que van desde la significatividad del género musical (o su ruptura, creación o recreación), hasta los contenidos emocionales, sociales, históricos, psicológicos, geográficos y de otro tipo que estuvieran tácita o explícitamente incluidos en las letras.

Comentario final pero no de cierre.

Como se ha podido advertir, el de las “Humanidades Digitales” es un mundo cercano, a la vez académico y popular, tanto como lo son las humanidades (que remiten de uno u otro modo a nuestra propia condición de persona) y “lo digital” (presente en el cotidiano quehacer de millones de ciudadanos del mundo).

Las “Humanidades Digitales” son parte viva y práctica del proceso de desarrollo de la sociedad, que nos involucra pasiva o activamente, en mayor o menor medida, de uno u otro modo, con o sin consciencia de ello.

Las “Humanidades Digitales” no son una oscura materia de estudio destinada a élites específicamente formadas e informadas al respecto. Son expresiones,  diversas y en constante cambio, de la riqueza de la filosofía, del arte, de la historia, de las letras y de otras manifestaciones del pensamiento y de  la creatividad humana puestos en acto  y disponibles de manera cada vez más accesible para todos.

“Humanidades Digitales” al alcance de todos. Un camino a recorrer desde lo individual y colectivo en la sociedad del conocimiento.

Bibliografía y fuentes:

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Fainholc, Beatriz. Lectura crítica en Internet – Análisis y utilización de recursos tecnológicos en educación, Homo Sapiens, Rosario, Argentina, 2004.

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Revista “Ensayos Académicos” (Bahia Blanca, Buenos Aires, Argentina) http://www.institutogoyena.com.ar/revista-academica/

Revista “ArtyHum” (Vigo, Pontevedra, España) https://www.artyhum.com/






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